Agua segura es posible en el sur santafesino: el caso de María Teresa
SALUDREGIÓN


Hace algunas semanas se difundió un informe del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) que volvió a mostrar una realidad conocida en el sur santafesino: las napas de la región presentan, de manera natural, altos niveles de arsénico que dificultan el acceso a agua segura.
Sin embargo, en medio de ese diagnóstico generalizado, uno de los casos que destaca por su trayectoria y por sus resultados es María Teresa. Lejos de ser una excepción por azar, la localidad logró construir un modelo de gestión que hoy es referencia en la región.
La Cooperativa de Servicios Públicos de María Teresa, integrada y sostenida por sus propios socios, lleva más de 25 años trabajando para garantizar agua potable de calidad. Esa construcción no nació de un día para otro: es el resultado de decisiones compartidas, del aporte de cada usuario y del esfuerzo coordinado para que un servicio esencial esté a la altura de lo que la comunidad necesita.
Antes de contar con la red domiciliaria actual, la comunidad accedía al agua potable a través de un sistema de provisión en bidones. Con el tiempo, la instalación del sistema de distribución por red marcó un salto cualitativo. Hoy, abrir una canilla y obtener agua potable en cada hogar refleja un cambio profundo en el bienestar, accesibilidad y calidad de vida.
Actualmente, la localidad cuenta con un sistema de ósmosis inversa de alta tecnología que abastece al 100% de la zona urbana. El servicio se sostiene con controles permanentes del equipo técnico de la Cooperativa y con auditorías externas del ENRESS, que certifican que el agua cumpla con los parámetros más exigentes y alcance categoría óptima (nivel 1) según la Ley Provincial N.º 11.220.
Pero el agua es solo una parte del rol que la Cooperativa cumple en la vida cotidiana de María Teresa. También presta electricidad, cloacas, servicios sociales, internet, cable y telefonía, consolidándose como una herramienta fundamental para el bienestar de las familias y el desarrollo local.
En un contexto provincial donde el acceso a agua segura es un tema urgente, el caso de María Teresa reafirma la importancia de contar con una cooperativa donde cada socio es parte de las decisiones y cada logro es fruto del trabajo colectivo. Cuando una comunidad se organiza y sostiene sus instituciones, los resultados están a la vista.
