El día de ayer nos regaló una hermosa postal, que muestra la grandeza de los pequeños gestos solidarios. En esta oportunidad, un grupo de chicos, vecinos del Barrio Rivadavia, decidieron tener una atención con parte del personal del servicio de recolección de residuos, y les regalaron una botella de gaseosa fresca, para combatir el calor, mientras desarrollaban su jornada laboral.
La foto lo dice todo. La felicidad de las infancias, aportando su granito de arena, y acompañando a los trabajadores, quienes a pesar de las inclemencias climáticas hacen su mayor esfuerzo para brindar este servicio.
Un sencillo acto que demuestra la importancia de la empatía y la solidaridad, mas aún en estos tiempos que corren. Un gesto para imitar.

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